De la anemia hemolítica a la trombocitopenia
La destrucción inmune de glóbulos rojos provoca una anemia severa, mientras que el ataque a las plaquetas deriva en trombocitopenia, elevando el riesgo de sangrados. Estas alteraciones no solo se manifiestan en resultados anormales de laboratorio, sino que requieren descartar patologías de mayor complejidad como la hemofilia o problemas de coagulación vinculados a anticuerpos antifosfolípidos que pueden derivar en una trombosis.
